La realidad virtual

El concepto de realidad virtual se hizo conocido a finales de la década de 1980 por uno de sus pioneros, Jaron Lanier. Hoy una de las definiciones más aceptadas de realidad virtual es la que establece la Enciclopedia Británica, que afirma que esta tecnología consiste en “el uso del modelado y la simulación por computadora que permite a una persona interactuar con un entorno sensorial tridimensional (3D), artificial u sensorial”.

Cuando hablamos de realidad virtual nos referimos a una experiencia en la que el usuario se sumerge en un entorno generado por computadora que simula la realidad mediante el uso de dispositivos interactivos, que envían y reciben información y se usan como gafas, trajes para el cuerpo y guantes, entre otros. Por ejemplo, gracias a la realidad virtual podemos simular que estamos jugando un partido de tenis, en el que Rafa Nadal nos va lanzando bolas con su servicio, o nos paseamos por un piso, todavía en construcción, en el que podemos customizar los suelos, las paredes o los muebles que deseamos que aparezcan en cada habitación. El hecho de que el usuario pueda sentirse 100% en un lugar diferente, pero tomando decisiones en un entorno real, supone una revolución en sí misma que tiene cada vez más aplicaciones.

Las gafas de realidad virtual son la tendencia con más crecimiento en la tecnología actual. De hecho, si hasta hace un par de años la realidad virtual era un accesorio más en las ferias y eventos de tecnología, actualmente sus modelos de gafas son autónomos y un producto en sí mismo, como pudo verse en la 51ª feria Consumer Electronic Show (CES) que se celebró el pasado mes de enero en Las Vegas.

Hoy por hoy todavía se desconocen los límites de esta tecnología, y aunque está despegando y generando un amplio volumen de negocio en el sector del entretenimiento, es cierto que en áreas como el turismo (visitas virtuales a cualquier lugar del mundo), el comercio (probarse ropa, muebles, etc.) la educación (inmersión en la enseñanza, creación de nuevos modelos pedagógicos, etc.), la comunicación (nuevas narrativas interactivas), la medicina (en el caso de cirugías complejas y la consiguiente reducción de los tiempos de recuperación en los postoperatorios), la industria y el arte la aplicación de la realidad virtual facilita la creación de nuevos modelos de negocio y nos sumerge a todos en mundos completamente nuevos.

Como conclusión podemos establecer que esta tecnología es el resultado natural de una evolución que ha surgido en los últimos años desde el sector 3D y, aunque cada vez existen más start ups que se dedican a la realidad virtual, en forma nunca externalizamos nuestros servicios porque tenemos un equipo propio trabajando en estos proyectos. El objetivo de nuestra filosofía es ofrecer a todos nuestros clientes productos de altísima calidad, por lo que consideramos muy importante que todos los profesionales formen parte directamente de nuestro equipo. Actualmente programamos las experiencias virtuales y los recorridos 360 grados (como si fuese una panorámica) para diferentes plataformas: Oculus Rift, HTC Vive, Samsung GEAR, Cardboard y DayDreams.

En un próximo post del blog os explicaremos las diferencias que existen entre la realidad virtual y la realidad aumentada.

Ana Dominguez

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